A mitad del extenso desierto del Sáhara se encuentra un accidente geográfico que solo puede ser contemplado desde el exterior de la Tierra. Se denomina la estructura de Richat, muchos opinan que es la antigua Atlántida y su origen es tan incógnito como su aspecto.

El desierto más gigantesco del mundo esconde lugares misteriosos, no es para menos en un desierto que domina nueve millones de kilómetros cuadrados de superficie y que ampara muchos secretos en su interior.


Uno de sus grandes misterios es, sin duda, la popular estructura de Richat, hallada en 1965 con unas imágenes captadas desde el espacio. Fue entonces cuando se le puso el nombre de “Ojo del Sáhara”. Específicamente lo hallamos en el desierto del Sahara de Mauritania, y es a menudo visto por los astronautas porque forma un atrayente círculo perfecto de 50 km de ancho en formato de espiral y de una curiosa tonalidad.


Desde que fue evidenciado en 1965 este sitio no ha parado de amontonar todo tipo investigaciones para encontrar una lógica a este fenómeno. Pero, hasta ahora, nadie ha podido brindar un esclarecimiento claro sobre su origen.
Inicialmente, y después de las primeras investigaciones, se creía que esta monumental estructura había nacido como resultado del impacto de un meteorito, pero los sondeos posteriores derribaron esta tesis. 

El más aprobado en este momento es que es fruto de la erosión. El paso del tiempo, se entiende, es el que ha formado este impresionante cuadro que ha creado una espectacular zona en medio del desierto del Sáhara, capaz de dejarnos embobados.

De acuerdo con un muestreo que se efectuó en la zona, y tras un estudio posterior, se estableció que esta estructura aloja sedimentos rocosos en su interior que proceden de hace 2.500 millones de años.

Estudios siguientes determinaron que este lugar es abundante en compuestos como el basalto, la kimberlita y otras rocas volcánicas. Debajo de su constitución se determinó que hay significativos pozos de petróleo y de gas, lo que hace que esta estructura varíe de color según la hora del día y de la época en la que se observe.


Muchos creen que se trata de la mítica Atlántida y así lo piensan porque tiene, a la perfección, la descripción que dio Platón sobre ella. El filósofo afirmaba que se trataba de una isla ubicada más allá de las Columnas de Hércules, que tenía forma redonda y que estaba fraccionada en varios círculos concéntricos.

De acuerdo con su descripción, por esos concéntricos círculos corrían distintas granjas de agua. Y es que a pesar de que no se ha hallado el sitio exacto de lo que narró Platón, muchos expertos creen que el conocido ‘Ojo del Sáhara’ podría tratarse de un enigmático continente perdido: la Atlántida.

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