Durante siglos, estos edificios albergaron votos de silencio, oración y vida austera. Hoy, muchos de ellos han cambiado el ora et labora por sábanas de algodón egipcio y servicio de habitaciones, conservando sin embargo los claustros, capillas y jardines que definieron su vocación original.
Dormir en ellos es una forma de sentir ese pasado contemplativo, aunque sea con todas las comodidades del presente. Estos cinco destinos permiten pasar la noche entre los mismos muros que antes solo conocían el silencio monástico.
1. Kruisherenhotel, Maastricht (Países Bajos)

Instalado dentro de un monasterio gótico del siglo XV en pleno centro histórico, este hotel combina arcos de piedra original y vitrales centenarios con un diseño interior marcadamente contemporáneo.
Sus sesenta habitaciones, distribuidas en lo que antes eran celdas monásticas, conviven con una biblioteca, una vinoteca y un restaurante instalado bajo las bóvedas donde antes se celebraba misa.
2. San Clemente Palace Kempinski, Venecia (Italia)

Ubicado en una isla privada a solo diez minutos en barco de la Plaza de San Marco, este monasterio construido en el siglo XII se transformó en un complejo de lujo con ciento noventa habitaciones, spa, piscina y hasta cancha de tenis.
Su capilla privada original todavía se conserva, ofreciendo un contraste curioso entre la vida contemplativa que tuvo y el ocio actual que ofrece.
3. Monastero Santa Rosa, Costa Amalfitana (Italia)

Las antiguas celdas de las monjas de este monasterio del siglo XVII se transformaron en veinte habitaciones con vistas al mar Tirreno, completadas con una piscina infinita que se funde visualmente con el Mediterráneo.
El silencio contemplativo original se conserva parcialmente en sus jardines en terraza, ideales para leer al atardecer sobre la costa italiana.
4. Hotel El Convento, San Juan (Puerto Rico)

Este antiguo convento carmelita del siglo XVII, ubicado en pleno Viejo San Juan, es considerado una joya de la arquitectura colonial española en el Caribe.
Sus patios interiores, hoy convertidos en zonas de estar rodeadas de plantas tropicales, conservan la atmósfera pausada de la vida conventual en medio de una de las ciudades coloniales mejor conservadas de América.
5. Parador de Granada, dentro de la Alhambra (España)

Construido originalmente como convento por orden de los Reyes Católicos tras la conquista de la fortaleza nazarí, este hotel conserva parte del palacio islámico original, incluyendo un patio convertido en claustro y un hammam histórico.
Dormir aquí significa hacerlo a pocos metros del Patio de los Leones, dentro del recinto amurallado más visitado de España.


