Una expedición arqueológica egipcia, bajo la supervisión de Mostafa Waziri, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, ha estado excavando desde 2008 en la necrópolis de Saqqara, a unos 20 km de El Cairo, y acaba de hacer un descubrimiento sorprendente en el interior de unos pozos funerarios.
Se encuentran ubicados en un área conocida como Bubasteion, un área del sitio dedicada a la diosa gato Bastet y donde están enterradas miles de momias de animales sagrados.
Los arqueólogos han descubierto alrededor de 150 objetos de bronce que representan varias deidades egipcias como Anubis, la deidad momificada con una cabeza de cánido. Amon Min, la deidad principal del panteón que significa dios de la fertilidad; Osiris, dios del inframundo; Isis, esposa y hermana del mayor; El dios del loto Nefertum y la diosa gato Bastet.

También encontraron un grupo de vasijas de bronce utilizadas para realizar rituales relacionados con la diosa Isis, y dos estatuas de madera tallada que representan a Isis y su hermana Neftis en una posición triste.
Igualmente una figura sin cabeza que representa a Imhotep, el arquitecto de la pirámide escalonada de Zoser y que fue adorado como dios de la medicina en la Baja Época.

Cientos de sarcófagos policromados
Pero sin duda, el hallazgo más importante y fascinante de la expedición fue los 250 sarcófagos de madera policromada, en excelente estado, que datan de alrededor del año 500 a.C. Están intactos, por lo que mantuvieron las momias adentro.
Dentro de uno de los ataúdes, los egiptólogos descubrieron un papiro de 9 metros de largo que contiene fragmentos del Libro de los Muertos, una inscripción funeraria con encantamientos y conjuros.
Este tiene como objetivo ayudar al difunto a superar las dificultades que le esperan en su camino hacia el vida futura.

Asimismo, en uno de los pozos también se hallaron utensilios utilizados para las ceremonias funerarias.
Todos los hallazgos fueron expuestos en una exhibición improvisada junto a la pirámide escalonada de Zoser, y luego serán trasladados para su estudio y restauración al Gran Museo Egipcio de El Cairo.
Además, los tesoros que se han exhibido hasta ahora en el antiguo museo de la plaza Tahrir, la mayoría se han trasladado a una nueva locación.


