Visitar un cementerio durante un viaje puede sonar extraño, hasta que se cruza la puerta de alguno de los más famosos. Entre mausoleos monumentales, esculturas de mármol, epitafios ingeniosos y tumbas de artistas, escritores y figuras históricas, estos lugares funcionan como museos al aire libre, silenciosos y casi siempre más tranquilos que cualquier atracción cercana.
Estos cinco cementerios demuestran que el arte funerario merece un lugar en el itinerario.
1. Père-Lachaise, París (Francia)

Napoleón ordenó su creación en 1804 para sustituir a los cementerios parroquiales, abarrotados y poco salubres, y hoy se le atribuyen más de un millón y medio de visitas al año.
Entre sus caminos arbolados descansan Jim Morrison, Oscar Wilde, Chopin, Balzac, Édith Piaf y Marcel Proust. Perderse buscando una tumba concreta forma parte del encanto de recorrerlo.
2. Cementerio de la Recoleta, Buenos Aires (Argentina)

Primer cementerio público de la ciudad, parece una pequeña ciudad de calles estrechas bordeadas de mausoleos sobre la superficie. Reúne más de seis mil monumentos de estilos neoclásico, art nouveau, art déco y neogótico, y entre sus tumbas se encuentra la de Eva Perón.
También llama la atención la de Liliana Crociati de Szaszak, recreada como su dormitorio tras fallecer durante su luna de miel.
3. Cementerio Alegre de Săpânța (Rumania)

Aquí no hay lápidas grises. Más de ochocientas cruces de madera pintadas en el característico «azul de Săpânța» lucen versos y dibujos que cuentan, con humor, cómo vivió y murió cada persona.
Su creador fue el artesano Stan Ioan Pătraș, y leer los epitafios uno por uno arranca más sonrisas que lágrimas, algo muy raro en este tipo de lugares.
4. Cementerio de Highgate, Londres (Inglaterra)

Inaugurado en 1839 para aliviar el hacinamiento del Londres victoriano, combina arquitectura gótica, hiedra salvaje y vistas de la ciudad. Alrededor de 170,000 personas descansan en él, y su residente más célebre es el filósofo Karl Marx.
La sección occidental, la más antigua y atmosférica, que incluye la Avenida Egipcia, se ha recorrido tradicionalmente con visita guiada.
5. Cementerio Monumental de Staglieno, Génova (Italia)

Considerado uno de los grandes cementerios de Europa, es un testimonio del arte funerario italiano del siglo XIX.
Sus galerías y tumbas están pobladas de esculturas de mármol de un realismo asombroso, que retratan a familias, duelos y escenas cotidianas con un detalle que obliga a detenerse. Se visita con calma, preferiblemente por la mañana.


