Hay ciudades cuya vida entera gira alrededor de una universidad, y se nota en cada esquina: bibliotecas centenarias, patios de piedra, estudiantes cruzando plazas con capas o bicicletas y terrazas llenas de conversaciones a cualquier hora.
Recorrerlas se siente como entrar a un set de cine donde todo ocurre de verdad, sin escenografía y con siglos de historia detrás. Estas cinco ciudades demuestran que una universidad puede ser tan buena razón para viajar como cualquier monumento.
1. Oxford (Inglaterra)

Es sede de la universidad de habla inglesa más antigua del mundo y, más que un campus, funciona como una ciudad de 43 colegios independientes repartidos entre calles de piedra dorada.
La Biblioteca Bodleiana, la Radcliffe Camera y Christ Church son paradas obligadas, y en sus escalinatas se rodaron escenas de Harry Potter. Se recorre muy bien a pie, asomándose a los patios que abren al público.
2. Salamanca (España)

Su universidad, fundada en 1218, es la más antigua del país. La fachada plateresca del siglo XVI, cubierta de medallones, escudos y figuras mitológicas, esconde una pequeña rana que los estudiantes buscan para tener suerte en los exámenes.
Toda la ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1988, y sus calles de piedra dorada se llenan de ambiente juvenil cuando cae la tarde.
3. Coímbra (Portugal)

Su campus histórico, Patrimonio de la Humanidad desde 2013, corona una colina sobre la ciudad. La joya es la Biblioteca Joanina, con madera dorada, techos pintados y maderas exóticas traídas del imperio portugués.
Cada primavera, la fiesta estudiantil conocida como Queima das Fitas, la «quema de las cintas», marca el final de la carrera y se alarga durante varios días.
4. Heidelberg (Alemania)

Alberga la universidad más antigua de Alemania, en cuyas aulas han estudiado más de medio centenar de premios Nobel.
Su casco antiguo, a orillas del río Neckar, se domina desde las ruinas del castillo, y recorrerlo a pie, entre callejuelas y puentes, es uno de los paseos más fotogénicos del país. Es una ciudad pequeña, donde casi todo queda a pocos minutos.
5. Bolonia (Italia)

Su universidad, fundada en 1088, es la más antigua del mundo occidental, y por sus aulas pasaron Petrarca y Durero, además de Dante, quien llegó a dar clases.
La ciudad conserva un ambiente universitario auténtico, con calles bajo pórticos, la Piazza Maggiore como corazón y una gastronomía excelente a precios moderados. Venecia, Florencia y Milán quedan a poca distancia.


